Altas Capacidades·Neurodiversidad

Niña autista con altas capacidades. Doble excepcionalidad AACC+TEA

Niña autista

Esto que leerás hoy son indicadores sutiles de una niña autista con altas capacidades. El espectro es inmenso y heterogéneo pero estas pistas pueden ayudarte a ver donde otros no están prestando atención. Sea con tu hija o contigo misma.

Estar en el espectro siendo chica y teniendo altas capacidades intelectuales implica diferencias en los criterios a observar.

Podemos estar hablando de niñas muy populares que han compensado sus diferencias neurodivergentes con un aprendizaje voraz y veloz: saben comportarse como la actriz principal de una película de tanto como vieron y leyeron. La capacidad para localizar patrones también se extrapola a los patrones sociales y pueden salvar mejor una conversación que alguien fuera del espectro (que ni ha tenido que ensayar, ni ha leído libros sobre relaciones, etiqueta o comportamientos motu proprio como algunas niñas autistas sí hacen). A mayor inteligencia, mayor capacidad para enmascarar e imitar. Son grandes actrices.

Pero tú, en la calma de casa, puedes ver cómo es ella sin esa máscara. Esta imitación la vas a ver también en los idiomas: una niña inteligente con gran capacidad para asimilar un idioma y copiar su acento de forma excelente.

Identificar a una niña autista es complejo. Identificar una niña autista con altas capacidades puede ser misión imposible solo apta para ojos expertos. No solo tendrán una manifestación distinta al autismo entre varones sino que tendrán habilidades compensatorias que harán que sea más posible que atribuyas sus ‘rarezas’ a la alta capacidad y no tanto a la posibilidad de que esté dentro del espectro. Así es como muchas mujeres llegan al diagnóstico en su edad adulta. Porque de pequeña solo le decían que ‘era muy lista’ o ‘muy creativa’ o ‘muy sensible’.

Indicadores de una niña autista con altas capacidades (2eA)

A día de hoy, seguimos mostrando los indicadores autistas como diferencias con respecto a lo normativo. Con vistas a un diagnóstico, tres principales indicadores resumen todo: diferencias en la comunicación e interacción social, diferencias en la gestión de vida (patrones, sistemas, rutinas) y diferencias sensoriales.

Pero pasemos a las sutilezas:

  • Puede tener pocas amistades, prefiere interaccionar con chicos y cuando tiene una amiga puede ser realmente absorbente con ella. Para algunas niñas, su interés más entusiasta es relacionarse (y a mayor capacidad intelectual, más compensarán sus desafíos para entender y manejar los códigos sociales). Y para otras es su mejor amiga, por la que siente pasión: quiere vestir su ropa, imita su forma de hablar e incluso sus gustos. Esta idealización no siempre acaba bien, sobre todo en adolescencia. Si la relación termina, se padece como el abandono de una pareja. Son niñas leales, honestas, libres de juicios y con una fuerte inclinación por hacerte sentir bien. Esto las convierte en excelentes amigas pero también en posibles presas de personas tóxicas.
  • Otras veces, esa amistad increíble es un amigo imaginario que persiste por más tiempo del que ocurre en otras niñas. La fantasía es realmente vívida, el paracosmos autista es detallado, fascinante y supera con creces la realidad. Es normal que se evada, pierda la vista en una ensoñación, hable sola o proyecte de forma creativa ese mundo a través del juego, el dibujo o la escritura.
  • Los intereses entusiastas de las niñas autistas son muy semejantes a lo que se espera para las niñas inteligentes de su edad:
    • Pintura, dibujo, teatro.
    • Lectura y escritura. Principalmente ficción en los primeros años (sagas).
    • Animales y naturaleza. La conexión es increíble y no hay que fingir con ellos.
    • Música. Vibra con la música, idolatra algún grupo o músico.
    • Princesas, sirenas, unicornios y mundos de fantasía.
    • Cualquier medio que le facilite replicar interacciones sociales como series, películas o novelas (incluido el mundo fan y el merchandising).
    • Y otros intereses tan imperceptibles como un color. Nadie sospechará si todo en tu vida es color rosa.
  • Diferencias en la modulación del tono de voz. Algunas niñas autistas hablan tan bajito que cuesta oírlas (especialmente ante extraños) y otras al contrario, hablan bastante alto. Si tu hija se queda afónica tras una fiesta en la que no ha gritado, es probable que haya estando impostando la voz. Es decir, usando una máscara social para adaptarse a lo que se espera de ella incluso en el tono de la voz. Esto que forma parte de las diferencias comunicativas, se une a la posibilidad de ser invasiva en la conversación o hipergesticular siendo muy expresiva. ¿Cuando tu hija habla con los demás mueve las manos y el rostro mucho más intencionadamente que la aparente pasividad de casa? Es posible que haya estado incluso ensayando ante el espejo. Es vital conocer esta diferencia de género porque mientras un niño puede resultar más cerrado que en casa cuando vamos a un encuentro social o un parque, la niña autista puede enseñarnos lo contrario: ser mucho más animada y entusiasta socialmente de lo que es en casa. Tras esto, además, pueden sentirse muy agotadas al llegar a casa.
  • Diferencias en el juego. Algunas niñas preferirán la sistematización a la acción y dedicarán mucho tiempo a organizar la escena y el guion y poco o nada al desarrollo mismo. Si te incluyen en el juego, pueden ser bastante directivas: te dirán lo que hacer, a quién mover y qué decir. Pero sí, la alta dotación implica mayor flexibilidad y adaptabilidad en casos como este. Aunque los niños del colegio no serán tan comprensivos… Algunas niñas coleccionan muñecas, asunto típico a todos los ojos para una niña. Pero la niña autista puede que no juegue con ellas como lo hacen otras y sea mucho más interesante la colección en sí misma, las diferencias entre ellas o los papeles y personalidades que le imagina a cada una de ellas. Con ellas puede practicar las conversaciones y a veces la verás replicando una conversación que ocurrió ese día o interpretando un encuentro que ocurrirá pronto. Demasiado realista ¿verdad? Otros momentos de ocio estarán ligados a estar sola ideando o leyendo. O buscando objetos en libros del tipo Dónde está Wally, para los que son extremadamente buenas gracias a su capacidad para encontrar detalles. ¿Y en videojuegos? Puede aparecer un gusto por mundos de recreación donde tú diriges las interacciones y el desarrollo como Pokémon, Animal Crossing y similares. El mundo asiático y el anime suelen ser grandes compañeros porque sus héroes exponen rasgos propios de la comunidad autista (introversión, mutismo, ensoñación imaginativa…). Puede que en la adolescencia apueste por el cosplay.
  • Suele ser una alumna muy querida por el profesor. Es correcta, aprecia las normas y hace porque los demás las cumplan. Además puede tener un extenso vocabulario y una conversación intelectualizada. De hecho en casa te corrige cuando dices las cosas de forma inexacta. En clase guarda silencio, observa… y a menudo estalla al llegar a casa. Ha estado conteniendo sus stimmings, no ha podido regularse ni ‘soltar’, ha interpretado un papel por más de cinco horas y al llegar a casa ¡BOOOM! Sea llorando, sea con crisis de ira y estallidos. Puede hacer contención en clase cerrando los puños, cruzando brazos y piernas, apretando dientes o apretando sus manos bajo las piernas. Sostiene la tensión de un mundo que le sobrepasa sin tener un minuto de descanso.
  • Con respecto al lloro, a veces puede ocurrir bajo lo que nos parece una ‘falta de contexto’ ¿Por qué lloras ahora? Si es debido a un colapso sensorial, por ejemplo por hipersensibilidad, la crisis puede ocurrir minutos, horas o días después. Y aunque es desolador la podemos oír diciendo ‘No sé por qué lloro’ o ‘No sé por qué me siento triste, pero me siento triste’. No se puede parar un colapso pero se debe acompañar en la medida en que cada niña precise. Algunas no querrán que las toques o les hables y otras necesitarán justo que la achuches y beses. Son niñas de extremada sensibilidad y alta empatía. Se conmoverán con una canción o con una injusticia en una película.
  • Resistencia a los espacios de higiene. Desde no querer ducharse a no querer peinarse, usar colonias, ir a la peluquería, etc. El momento del baño es un espacio muy sensorial y cuando existen diferencias en su integración sensorial, el olor de los productos puede ser insoportable, la transición de temperaturas puede ser dolorosa, los tirones de pelo pueden ser un tormento e incluso el ruido del secador o de la alcachofa hacerte daño. En lugar de decirle que es una niña sucia o desaliñada, por favor, favorece que el momento de aseo y baño sea lo más amigable sensorialmente hablando (desde eligiendo productos sin olor hasta dejando cerca la toalla, permitiendo que se siente en lugar de estar de pie o peinando con delicadeza).
  • La necesidad de rutinas puede conllevar más flexibilidad y adaptabilidad con la doble excepcionalidad. La alta capacidad conlleva una apertura a la experiencia que creará una dualidad con su necesidad de ritmos y estructuras así que, si los planes los elige ella o los desea sobremanera, podemos entender que ‘es una niña que fluye y es flexible’. Lejos de descartar autismo con esto, conviene mirar sus sistematizaciones y colecciones, su necesidad de que todo tenga su sitio y su planificación. Orden y previsibilidad. No debemos confundir este gusto por el orden con el TOC (como tampoco lavarse las manos por hipersensibilidad táctil es TOC, cuidemos los diagnósticos erróneos).
  • Otras características posiblemente observables no son en sí propias de autismo sino de un desorden de procesamiento sensorial, a menudo presente en autismo. Las dificultades para comer (selectividad alimentaria), vestir, ser abrazada o dormir pueden formar parte de su vida diaria. La terapia de integración sensorial puede ayudaros. Quizá debas saber que a mayor inteligencia, mayor sensibilidad olfativa ¿Te ha dicho lo que le molestan los olores? ¿Y los ruidos?

 

¿Qué esperar en la adolescencia?

Conforme avancen en la adolescencia, es posible que sigan prefiriendo interactuar con chicos (lo que implica menos conversaciones sobre eventos sociales, ropa o sentimientos), que escoja un estilo para vestir menos sexualizado o ‘femenino’. También puede darse el extremo hipersexualizado o que aparezcan otras dificultades como los trastornos alimentarios: existe mayor índice de anorexia entre la población femenina autista. La razón es que existe una costumbre por adaptarse a esquemas que no somos nosotras y una literalidad y seguimiento de la norma que nos hace capaces de vencer la sensación de hambre en pro de un objetivo (en este caso uno demoledor). Además, cuando una persona autista hiperfocaliza… sus resultados son de pulcritud y perfeccionismo para lo bueno y para lo malo.

Algunas niñas cuestionarán su género de nacimiento y su inclinación sexual. En un ambiente donde no se sienta entendida, podrá recurrir a interacciones sociales riesgosas que incluyan consumo elevado de alcohol, otras sustancias o relaciones sexuales indeseadas: es doloroso decirlo pero la necesidad de formar parte de algo y dejar de sentirse diferente o sola puede hacerlas cruzar límites. Otros escenarios indeseados que surgen del enmascaramiento sostenido son la depresión y la autolesión. No tienes que imaginar extremos con cuchillas: arrancarse el pelo, quitarse costras y acné, rascarse hasta hacerse heridas o morderse las manos puede ser más común, accesible y discreto.

Un diagnóstico erróneo es tan grave como una falta del mismo. Asumo que muchas niñas no tendrán su diagnóstico en la infancia. Ni en la adolescencia. Muchas lo obtendrán al ser madres y comprender que todos los desajustes de su vida no son culpa suya. Que tiene nombre y que no estaba loca.

Y nada de lo de arriba merma la posibilidad de una vida feliz, exitosa y apasionante: el objetivo nunca será cambiar a la niña sino adaptar los entornos y empezar a comprender que no todos cumplimos un mismo patrón.

 

*Si eres una mujer autista puede que no te hayas reconocido en todos los puntos. El espectro es grande. Si por el contrario te has reconocido en algún punto, no necesariamente eres autista. Solo un diagnóstico ajustado, con tiempo y un profesional especializado puede darte una respuesta ajustada: no tomes estas notas como juicio clínico. Si tienes dudas, pide ayuda. Existen comunidades autistas de mujeres y madres con las que hablar abiertamente y sin máscaras.

 

Ah, y si te dicen que no puede ser autista porque la niña mira a los ojos, cambia de profesional.

 

Recursos:

 

Recuerda que tienes abierto todo el año y sin limitación de tiempo mi curso Sensibles y Capaces para mujeres de alta sensibilidad y alta capacidad en el que incluimos la doble excepcionalidad con autismo. Escríbeme con toda duda a info@mamavaliente.es

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