Altas Capacidades

Ser perfeccionista no es malo (y vas a ver por qué te hace más inteligente)

Ser perfeccionista

¿Has oído a alguien decir que ser perfeccionista es su mayor defecto? Suena a lo típico para que te seleccionen en una entrevista pero está lejos de tener razón. Ser perfeccionista es necesario para que tu alta capacidad intelectual se manifieste.

Como ya sabes, la alta capacidad puede quedarse en un potencial no observable si no ponemos en juego todos los recursos necesarios. No basta con la genética, sino que deben darse múltiples variables para que ese ‘podría ser’ llegue a observarse de forma obvia y útil.

Sylvia Sastre-Riba y Tomás Ortiz incluían el perfeccionismo como uno de los condicionantes que contribuyen a la excelencia en casos de personas muy inteligentes. Tanto como la motivación y otros condicionantes exógenos.

A todos nos queda claro que hace falta motivación para desarrollar el potencial pero parece no haber calado aún la idea de que también el perfeccionismo es necesario para llevar el potencial desde ser semilla hasta ser árbol.

De hecho, observa cómo lo definían Sastre-Riba y Fonseca-Pedrero en un artículo reciente de 2019: ‘El perfeccionismo es un constructo psicológico relacionado con la excelencia y una manifestación óptima de alta capacidad intelectual (ACI)’.

Ser perfeccionista y tipos de perfeccionismo

El perfeccionismo es una idea compleja que no está presente en todo individuo y que, cuando está, puede tener distintas manifestaciones. Podemos vivir un perfeccionismo sano o positivo y un perfeccionismo insano, negativo o maladaptativo. Veámoslo grosso modo:

  • Perfeccionismo sano o adaptativo: Poseen una motivación intrínseca que los conmina a alcanzar la excelencia académica. Tienen objetivos y metas realistas. Tienen un gran sentido de autocontrol y observan con positividad sus fortalezas. Quieren mejorar, pero no a toda costa.
  • Perfeccionismo negativo: Sus expectativas suelen ser irreales y parecen constantemente insatisfechos. Presentan ansiedad (especialmente hacia la evaluación), no afrontan bien el fracaso y son muy críticos consigo mismos y con los demás. Son especialmente sensibles a los comentarios de su entorno. Constantemente se comparan con los mejores alumnos y les preocupa cometer errores.

¿Son perfeccionistas las personas con altas capacidades intelectuales?

Los psicólogos normalmente asumen que el perfeccionismo es algo que debe ser curado, pues aparece como uno de los síntomas de ciertos trastornos tales como personalidad compulsiva, depresión, desórdenes alimentarios, etc. Sin embargo el perfeccionismo en algunos niños de alta capacidad intelectual puede representar un motor de mejora continua. Sin perfeccionismo no tendríamos grandes atletas, brillantes pianistas, o profesores dedicados a trabajar 60 horas semanales“. Pérez (2013)

De manera popular decimos que el perfeccionismo es un indicador de la alta capacidad. Aunque también está presente en otras condiciones del neurodesarrollo como el TDAH o el autismo. En autismo por ejemplo, va acompañado de una voluntad intrínseca por subsanar los errores y perfeccionar sus productos. Y en TDAH es uno de los factores que lucha de forma frustrante con las funciones ejecutivas: ¡Yo quiero hacerlo perfecto y no lo logro!

Pero es común que tendamos a pensar que el individuo con alta capacidad intelectual tiene un perfeccionismo negativo y esto parece no encajar con lo observado en investigación. Pensamos que el perfeccionismo del niño dotado es negativo, porque sufre, se frustra y se exige en demasía.

En esta investigación sobre el tema, ‘Perfeccionismo y alta capacidad intelectual’ se hizo una comparativa entre un grupo detectado con ACI y un grupo de control. Los resultados nos señalaban mayor prevalencia de perfeccionistas saludables en el grupo de alto potencial intelectual.

Y de hecho, nominaban al perfeccionismo como una de las variables moduladoras que llevan la alta capacidad de ser un potencial a ser un recurso valioso.

Este artículo nos decía que el perfeccionismo en sí no es una característica propia de las altas capacidades (y que de hecho no es que sean más perfeccionistas como grupo), sino que más bien es una característica moduladora de la expresión de ese potencial.

Esto es, que ser perfeccionista (sano) será algo positivo para el desarrollo de tu inteligencia.

Como ves en la imagen, hay más de perfeccionismo saludable que no saludable en ACI.

Sastre-Riba, S., & Fonseca-Pedrero, E. (2019). PERFECCIONISMO Y ALTA CAPACIDAD INTELECTUAL. Buenos Aires), 79.

 

Cómo evitar el perfeccionismo insano o negativo

Tener estándares altos no es malo siempre que esto no te conduzca a la angustia, el estrés u otras situaciones negativas con impacto en tu autoestima (como pensar que jamás podrás lograrlo y por ende dejar de intentarlo).

Esto sería un perfeccionismo disfuncional que puede afectar al rendimiento en clase y a la salud mental.

Algunas medidas para trabajar el perfeccionismo negativo y caminar hacia la versión positiva de este atributo:

  1. Animar al niño a la excelencia, no a la perfección. Hecho es mejor que perfecto y la excelencia requiere de horas y de trabajo, no tanto de resultados siempre excelentes. Es bueno advertir al niño de que tiene el potencial para llegar a ello, pero nadie nace siendo excelente. Utiliza biografías de personajes que admire para que pueda conocer el trabajo detrás de sus esfuerzos, sus caídas y sus retos. En casa nos gusta mucho la serie de libros ‘Quién fue…’ y actualmente leemos el de Picasso. Con todos sus tropiezos hasta llegar a ser el Picasso que conocemos.
  2. Trabaja con materiales autocorrectivos. Dale la oportunidad de enfrentar y enmendar sus errores quitando el peso de ‘ser corregido’. Algunos niños sienten el error doblemente cuando este es señalado por sus padres o docentes. No siempre será así pero puedes hacer que el trabajo sea más fluido y menos intimidante. Esta era la idea de el clásico ARCO pero hoy en día encuentras muchos materiales similares.
  3. Los 3 pensamientos: El perfeccionismo negativo y el bajo umbral de frustración puede traer una bomba en casa. Hay una acción sencilla a la que puedes invitar al niño (o al adulto) en situaciones de ansiedad por perfeccionismo. Escribe en un papel la respuesta a estos tres pensamientos:
    • Ante una situación pensemos en lo mejor que puede pasar (aquí aparecerá todo aquello que espera obtener de los demás)
    • Lo peor que puede pasar (activamos una visión que contemple un desajuste con respecto a lo que está esperando)
    • Y lo que es más probable que ocurra.

Parece simple, pero no imaginas cuán clarificador. Con el tiempo lo integrará de tal forma que ni siquiera necesitará escribirlo, sino solo repasarlo.

 

Y tú ¿te consideras perfeccionista?

 

Otros recursos:

Artículos citados en el texto:

 

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2 comentarios sobre “Ser perfeccionista no es malo (y vas a ver por qué te hace más inteligente)

  1. Sabes que difiero en esa posición. El perfeccionismo en sí mismo es malo, porque parte del miedo a fallar, no de querer hacer las cosas bien. Por lo que independiente de la meta deseada si es realista o no, genera ansiedad. Saludos

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