Altas Capacidades·Neurodiversidad

Doblemente excepcionales: ni tiburón ni ballena.

Doblemente excepcionales

¿Qué tienen que ver las personas doblemente excepcionales con los grandes animales marinos como el tiburón ballena?

Que si buscas una definición arquetípica de lo que es un tiburón (o de lo que es una persona con alta capacidad intelectual), te perderás a los híbridos.

Un tiburón ballena, por tamaño, podría parecerse más a una ballena porque puede llegar a los diez metros de longitud.

Pero es un pez, no un mamífero.

Por cómo se alimenta, el tiburón ballena podría parecerse a una ballena azul: come animales pequeños como camarones, peces o plancton por filtración. Solo que filtra a través de las branquias (sigue siendo un pez).

Así que, a simple vista, el tiburón ballena tiene dientes como cualquier otro tiburón. Pero que apenas usa.

Como curiosidad te diré que es el único tiburón con esos lunares y rayas. Único en su especie como las personas doblemente excepcionales.

Depende de bajo qué óptica estemos evaluando, se clasifica al individuo en uno u otro diagnóstico. Y podemos tener características de un lado y diagnóstico de otro. Pero también podemos tener ambas condiciones.

Una doble excepcionalidad puede verse así:

  • ACI (alta capacidad intelectual) + TDAH
  • ACI + Dificultades de aprendizaje
  • ACI + Autismo
  • ACI + TOC u otras realidades de neurodivergencia
  • ACI + Condiciones de salud mental de largo recorrido (depresión, ansiedad crónica, trauma…)
  • ACI + Discapacidad física
  • ACI + Desorden de Procesamiento Sensorial (DPS)
  • ACI + Desafíos emocionales o de conducta
  • ACI + Desafíos en el lenguaje

Un tiburón ballena podría ser un símil de lo que ocurre con la doble excepcionalidad en los test.

Pero recuerda que aunque seas la excepción dentro de la norma, sigues estando dentro de lo normativo. Como el tiburón ballena.

No los veo: Subgrupos no identificados de doble excepcionalidad

En 1998, Dawn Berckley de la Universidad de Connecticut distinguía tres subgrupos de estudiantes doblemente excepcionales que no estaba siendo identificados correctamente. A saber:

  1. ACI de bajo rendimiento: Se les reconoce las altas capacidades intelectuales pero no los desafíos de la doble excepcionalidad. Con ello se les presupone como alumnos inteligentes que no logran el rendimiento esperado sin entrar a conocer las causas. Es probable que alcancen el nivel de su grado, pero no tienen un desempeño superior. Dicho alumno puede tener una baja autoestima y sus esfuerzos en compensar sus dificultades no son suficientes para escalar en rendimiento.
  2. Alumno con dificultades con ACI no reconocidas: En este caso se detectan los desafíos de aprendizaje, comunicación, atención, etc., correspondientes a una neurodivergencia pero no se reconocen sus altas capacidades intelectuales. A menudo como resultado de una evaluación donde se han subestimado las habilidades del alumno. Suele ser más fácil detectar la dificultad que la habilidad.
  3. Ni lo uno ni lo otro: En estos casos, no se detectan ni las altas capacidades ni la condición que los incluye como doblemente excepcionales. Ni alcanzan a ser incluidos en los programas de alta dotación ni presentan tantas dificultades aparentes como para incluirse en el grupo de necesidades especiales. Con ello ninguna de sus excepcionalidades se ve atendida porque una realidad enmascara la otra.

Tristemente, todos estos grupos están desempeñándose por debajo de su capacidad. Y sus resultados serían mucho mayores si ambas realidades o excepcionalidades fueran contempladas y atendidas.

Urge conocimiento sobre la doble excepcionalidad

No es cierto que la doble excepcionalidad sea algo novedoso. Aunque la literatura en español es escasa, el término empezó a abrirse camino en 1973.

Casi 50 años después seguimos con un infradiagnóstico escandaloso en casos de doble excepcionalidad donde se atienden sus individualidades de forma separada (si es que llegan a detectarse todas).

  • Se ignoran las dificultades sensoriales de los niños 2e.
  • Se presume que no tienen retos porque no se percibe lo extenuante que es su compensación y el uso de máscaras para ser aceptados.
  • Se presta poca a nula atención al dolor emocional del niño que se sabe distinto a la media y no encaja ni en uno ni en otro grupo.
  • Se ignora que la respuesta de los test en personas doblemente excepcionales no es la esperada para un caso de ACI simple.
  • Se sigue esperando que la doble excepcionalidad sea una suma de condiciones cuando es un perfil nuevo y único.

Y ahí está la incomprensión de los híbridos como el ligre (león + tigre), el oso grolar (oso grizzly + oso polar) o la narluga (narval + beluga).

Seres únicos que demuestran lo rico que es el mundo y la capacidad que tiene siempre de sorprendernos.

Voy más allá. Algunos híbridos de la naturaleza son tan comunes y están tan cerca de ti como el perro lobo y la mula. Estoy segura de que tienes cerca de ti a una persona doblemente excepcional.

Si no lo eres tú misma.

 

Texto completo de Berckley sobre los subgrupos aquí (inglés).

 

¿Quieres recibir mis novedades?

5 comentarios sobre “Doblemente excepcionales: ni tiburón ni ballena.

  1. Hola Bea!! Creo que el mundo en general está organizado para buscar siempre la norma, lo que debe ser, pero debajo de eso, creo que la diferencia está más presente de lo que nos imaginamos, y creo que tal vez la mayoría de los seres humanos este tratando de ser igual al resto, de encajar, de ir con la norma, cuando creo que lo que necesitamos es integrar las diversidades, yo creo que un día el mundo será más así y todos podremos estar sin máscaras, apreciando nuestras diferencias. Saludos!!

  2. Gracias Bea, interesantísimo como siempre… y como el curso de 2e que me está pareciendo maravilloso.
    Tengo una duda sobre los mecanismos de compensación y el masking ¿es posible que sean inconscientes? Es decir, ¿puedo no saber yo misma que lo que estoy haciendo es enmascarar una parte de mi realidad con comportamientos adaptativos, que no identifico como adaptación, sino como “lo normal”?
    Muchas gracias por tus posts y por ti curso!

    1. Sí, la mayor parte de las veces es inconsciente. Por eso comienza de forma temprana y por eso autores como Wenn Lawson dicen que ‘masking’ es un término impropio porque pareciera que lo hacemos intencionadamente y con propósito de engañar. Tú bien sabes que no es así. Recibe mi abrazo

Deja un comentario